verano.

•Junio 29, 2008 • No hay comentarios
Un día de sol, el perro se llevó la novela que escribí aquel verano. Nunca volví a ver al perro ni a la novela. Me quedé sola, sin amigo y sin mundo en que soñar.

de cuadernos.

•Junio 11, 2008 • No hay comentarios
Desde hace un rato estoy tirando mi vida a la basura. Fue después de ducharme, sentí un fogonazo. Saqué la papelera de debajo de la mesa y empecé a bajar papeles de la estantería. La carpeta, los apuntes, la revista, los códigos, el diccionario. Vacié una carpeta de cartulina. Estaba llena de los papelitos que dan en las misas de navidad y fin de curso y los folletos del grupo de oración. Lo tiré todo. Tiré apuntes, y tiré fotos. Tiré algunos trabajos en acuarela. Todo lo mediocre. Todo lo inservible.

Entonces, me encontré con el cuaderno. Es un cuaderno azul, pero no de esos con anillas. Es azul, tamaño cuartilla, forrado en tela. Desde fuera tiene el aspecto de un libro. No recordaba tenerlo. Creo que me lo regalaron. Lo abrí y la blancura de las páginas me trastornó. Tan blancas, tan perfectas. He estado intentando escribir en él toda la tarde, pero no hay nada suficientemente bueno para echar a perder la inocencia del cuaderno, su inmaculada belleza inerte. He estado mirándolo tanto tiempo. Es que no quiero que le pase como a mí… mucho tiempo escribiendo tonterías que luego no puedo borrar.

elecciones.

•Mayo 12, 2008 • No hay comentarios

De repente, te fuiste. Y yo sabía que te equivocabas…

¿qué era mejor, dejarte solo, o evitar que te olvidases de mí?

fracturas.

•Mayo 1, 2008 • No hay comentarios

Los errores siempre se pagan, eso parece. Estoy pagando el egoismo de cuando pude comprender y no lo hice. Cuando quise cosas que no me podía dar. Cuando no entendí en el momento que más lo necesitaba. Me gustaría tener el reloj de Dios para volver el tiempo atrás y que esta derrota no sea mi culpa. Para no hacer ese tipo de cosas en las que no creo y dejar de pensar siempre en mí. Ahora, lo que me parecía poco me parecería todo.

Tengo el alma fracturada y el  cuerpo también. Ya no volverán a sentir nada. Están insensibles, muertos. Soy la ilusión de algo amputado que creo que todavía tengo. Hoy he inhumado mi esperanza. Nunca tuve nada. Estoy moribunda por la irrealidad. Lo llevo en los ojos.

expectativas.

•Febrero 18, 2008 • No hay comentarios

Todo lo que toco, lo destruyo. Es culpa mía, lo sé, pero también un poco del mundo que me ha cambiado. Para que dejase de comer, me cortara el pelo, y fuese la chica nadie nunca había visto en mí. Nunca he sido tan feliz como cuando he estado delgada. Porque no necesitaba más. Sólo me miraba en el espejo y veía lo perfecto que yo había conseguido. Sigo tomando drogas contra la depresión, estoy bastante enferma, lo reconozco, y la verdad es que no me importa. Veo a la muerte volando alrededor de lo bueno de mi vida como un mosquito que sigue la luz. Me parece que que Dios escribió torcido conmigo. Sin embargo creo en la paz, y en el perdón, y creo en las personas, en el potencial del ser humano, que nuestras almas son puras, todas, y si existe la maldad es por ignorancia o por pereza.

Odio ser así. Frágil. Sin saber si formo parte de la luz o de las sombras. Si soy adalid del bien o del mal.

 Nadie puede entender mi alma oscura. Ni siquiera yo.

vuelos rápidos.

•Enero 30, 2008 • No hay comentarios

Me siento inutil e insulsa. Por que no puedo estudiar por las putas pastillas, eso de la desrealización y esas cositas. No tengo ganas de estudiar, porque es lo que tengo que hacer. Sólo quiero volar por la ventana y escribir en el bonito parque de en frente, escribir por todo el suelo, escribir ahí, bien grande:

¡QUE OS JODAN!

la herida.

•Enero 28, 2008 • No hay comentarios

La desesperación está dormida, latente, en el liquido sinovial de mis rodillas destrozadas. Hoy he salido a la calle. Al principio sentía frío con mi jersey verde, pero me alejé de lo físico que me rodeaba. Y vi los niños jugando en el parque, y sus abuelos columpiandoles. Oí el sonido de mis zapatos. Sé que hoy no tiene sentido nada para mí… y sin embargo, me gustaría poder desear algo, desearlo de verdad. Desear que algo cambie, salir de la espiral, no sentir el dolor constante, sonreirle a alguien desde el fondo de mis pulmones, reir a carcajadas.

sonrisas.

•Enero 14, 2008 • No hay comentarios

No quiero salir. Quiero dejar de estar enferma. Quiero que alguien lo entienda cuando digo que no quiero vivir. Que no me diga que debo pensar de otra manera. Sólo que me abrace y que esté ahí conmigo… en el andén del mundo, esperando a que pare. Quiero hacer las cosas bien, poder luchar, poder querer algo, a alguien. No encogerme en la cama a olvidar que estoy aquí. Separada de mí misma. Intentando ser perfecta en un mundo que gira del revés.

deformidades.

•Diciembre 27, 2007 • No hay comentarios

Acabo de ver “El Hombre Elefante” con Leo y ha roto a llorar al final. Yo me he puesto triste, pero no he llorado. ¿Es que estoy acostumbrada a sentirme como el señor de la película? ¿Soy yo un sucedaneo de John Merrick? Yo quería llorar. Llorar porque también quiero dejar una huella antes de largarme de ese barrio. Y como él, también quiero que este barrio deje su huella en mí. Ir en bicicleta bajo la lluvia, como hoy. Hoy llueve, y es raro. Me gusta sentarme aquí, junto a la ventana, con la vela encendida (hoy, jazmín), y mirar como sale vaho de los bordes de la farola, y como los charcos parecen una radio con interferencias.

vega.

•Noviembre 17, 2007 • No hay comentarios

He estado sentada con Vega en el patio un rato, como lagartos al sol.  Vega tiene miedo de todo, pero adora que la mimen y que la toquen,aunque sólo sea dejar la mano descansando sobre su lomo. Le gusta el contacto, saber que no está sola.